sábado, 1 de diciembre de 2018

Rabia o qué

Reunión donde estuvimos los dos. Bautizo para más especificidad. Más específico padrinos ambos.

Todo bien hasta que comienzan a decir que lo están poniendo en vitrina, que se tiene que casar cómo sea, que el San Antonio completo y que ya hay una chica que es linda, que se parece a él, que ya la tienen ahí. Mientras comía, escuchaba y sentí incomodidad y no miento (juro que no y no sé porqué carajos) sentí dolor en el corazón. Li-te-ral. (he incluso escribiendo esto quiero lagrimear... No carajo, no).

Sentí incomodidad, traté de pensar en lo principal, mi ahijada. Nuestra ahijada ahora. Pensaba también en mi botiquín personal al cual recurro cuando se trata de él, viendo que no es posible, que él es así, diferente a mí, que no somos compatibles, que hay cosas que no me gustan de él, que no es mala persona, que son algunas conductas de su pasado y un poco de las que he conocido durante la convivencia laboral y amical, que yo puedo, que es mi mente la que quiere jugar, que es la PUTA DEPENDENCIA.

Pero aquí mi pregunta... POR QUÉ MIÉRCOLES ME DIO ESE PUNZÓN O DOLORCITO AHÍ EN EL CORAZÓN. Y para bajar esa revolución comencé a pensar mi otro elemento del botiquín, quiero lo mejor para él, recordando ahora más tranquila, él quiere casarse, yo no. Él quiere tener hijos, yo no. Él piensa que si hay problemas tienen que tratar de solucionarlo por el bienestar de los hijos, que no toleraría que los hijos no estén con sus padres, ahí yo no comparto tanto. Entonces si quiero lo mejor para él, y como se lo he expresado, que sea una mujer que lo ayude a seguir creciendo, que lo ayude a madurar y centrarse y deje de ser un pendejo.

Como una vez lo pensé, y me dio miedo. Que pasaría si era él, pero mi pensamiento dependiente presente casi siempre que me hace ver que no es que me haya enamorado sino que es dependencia. ¿Y qué pasaría si esta vez si me enamoré? ¿Me enamoré y no se dio?

Como me dijo él aquella vez, prefiero tener tu amistad más que otra cosa.... Pero también me dijo que pase lo que tenga que pasar. Pienso que quizá en otra vida, cuando estemos un poquito más sincronizados.

domingo, 10 de junio de 2018

Para ti

10/06/18

Hola Cristhian,

¿Cómo estás? Espero que bien. Había escrito un post anterior y se borró (rayos qué coleraaaa!) Bueno, te escribo porque hoy domingo me acordé de ti, como los anteriores domingos y otros días de este mes, ya que por estos días nos conocimos.

Quería agradecerte por las veces que me leíste, escuchaste, hablaste, hice catarsis contigo, porque estuviste conmigo cuando me sentía desvastada. Porque te tuve como el amigo varón que necesitaba en ese momento, a parte de Jhon claro está.

Estoy aprendiendo a crecer sola, con miedos, mierdas, suspicacias y aprendizajes, y recordando a veces cuando hacías el intento de desahuevarme.

Recuerdo que un día me dijiste que tenías que estar con alguien ahí al lado, y sé que nuevamente estás de vuelta a eso llamado amor y me da gusto que seas felices.

Sé que no me debo meter en esto, pero por favor no dejes de crecer, de seguir lo que te apasiona pero ESPERO HAYAS ATERRIZADO POR AMOR A DIOS. Tenías (tienes?) buenas ideas y sé que la situación en la que estás no es fácil pero se perseverante y crece.

Nuevamente gracias por todo, por ese tiempo de amistad compartido, y aquí entre nos me da nostalgia que no hayamos podido coincidir en su momento, solo el destino, el universo, Dios, los apus saben el porqué hacen las cosas, así del mismo modo espero que ellos puedan hacer que nos encontremos en algún momento en esta vida y sino en la vida siguiente.

Un abrazo a la distancia.

Pdta1:Allan Walker vino a tocar en el vivo por el rock, seguro debes saberlo, no fui pero lo escuché desde mi casa. Estuvo bueno y me hubiera gustado poder compartir contigo ese momento a distancia como patas, pero aún necesito madurar la idea de que eres solo un amigo, y te prefiero así.

Cuídate mucho. Hasta, quizá, en otra oportunidad. Se te estima.

Andrea.

Pdta2: Si te incomodé, discúlpame y hazmelo saber.

domingo, 8 de abril de 2018

Hambre

Tengo hambre. Estar contigo me da hambre, a pesar que todo esté claro.

Ayer te insinúe de nuevo a pesar que sabía que estaba mal, pero tenía ansiedad, tenía ganas. El domingo pasado fue igual, pero la conversa varió, a pesar de la indirecta que te daba. El lunes conversamos como hace tiempo no lo hacíamos, nos dijimos todo o ¿casi todo? De la conversa que varió, de nuestra antigua situación y la nueva...pero a pesar de eso, de nuevo te pregunté si pasaría algo en el futuro en ese aspecto, si nos volveríamos a encontrar y dijiste un no sé pero por ahora no, porque me dices que no quieres hacerme daño.

El otro día, después de tu arranque, conversamos y te di un abrazo, uno que quería darte en ese momento que estuvimos hablando por teléfono y me sentí mierda, y luego te besé en la mejilla pero también en los labios que era como quería en sí y tú respondiste, pensé que solo darías pico y me dirías Andrea no, yo me detuve, te alejaste, te dio calor y salí. Ese día pensé que podía pasar pero tu fuerza de voluntad era o es tanta o...¿ya te aburriste?

Tengo hambre, ando ansiosa. Sentada en la banca mientras esperaba el carro y tú parado pensaba que nunca debí haber probado de eso, porque como me decían cuando lo pruebas no lo dejas; he intentado controlarme cuando mis ganas han estado, hasta he pensado en hacerlo con otra persona pero pienso que no podría, no sé porqué.

Tengo hambre, y aún pienso que quizás se pueda dar o...¿eres muy fuerte sabes o te haces el fuerte o...lo que me dijeron y no te dije que le dijiste a una persona estando ebrio que sólo me veías como un juego? Y por eso ya te aburriste...quién sabe.

A pesar que me has hablado, y dicho todo, las cosas como son, que te diste cuenta que prefieres mi amistad que otra cosa por más que quieras porque eso para ti pesa más. Y yo y mis confusiones que tenía, queriendo tener algo más, pero cuando tú quisiste yo pensé no quiero matar la amistad así que vayamos despacio pero a ti cuando te dicen no, cierras la página y te vas y no insistes, según lo que me contaste.

No me arrepiento, prefiero ser tu amiga porque si hubiéramos tenido una relación posiblemente alguien se hubiera ido o nos llevaríamos diferente, nadie sabe lo de nadie, pero lo que sé es que te tengo hambre, aún te tengo hambre.

martes, 13 de marzo de 2018

Mierda

Ayer toqué mierda, luego de haber leído una frase sobre ella. ¿Coincidencia? No sé, pero me sentí mierda, como consecuencia de un domingo, un domingo sensible, un domingo donde me arrepiento haber hablado y tuvo como consecuencia el lunes, un lunes caótico, de incertidumbre, de saber lo que tenía que hacer pero el impulso fue más y me fui de largo, no frené y choqué. ¿Resultado? Perder una amiga, perder un amigo. No seguí lo que predico, de no dejarme llevar por supuestos, y esta vez me dejé llevar porque estaba mierdamente sensible.

He estado con la cabeza atontada, no sé que pensar, quiero mandar todo a la mierda y ser conchuda. Pero no puedo. Por más que mi amigo se abrió y me dijo todo lo chocado que estaba cuando antes me dijo que hasta aquí no más, que la amistad se fue al tacho y que igual tendría un lugar en su corazón, a pesar de que me dijo no quiero perder tu amistad, no me sentí contenta, si bien era lo que quería, retomar la amistad y ante esa pregunta "¿Amigos?" como para hacer las pases no respondí, sentía que estaría traicionando, traicionando a esa "amiga". La pongo en comillas porque no sé porque lo hizo, lo que dijo, si fue verdad, si se lo inventó para que me aleje.

Lo que sé es que he llegado hasta aquí producto de mis interpretaciones y procesos de lo que pasaba en mi cabeza y mi sentir y se los hacía llegar a mis amigas y ellas lo calificaron como lo peor y él no entiende qué de malo me hizo, porque dicen que me trató mal. Y lo afronté y dije, yo la cagué. La cagué por mi capricho de niña, la cagué porque no pude ser frontal y decirte las cosas como son, que no te superaba, que me enganché, que me quemé pues pensando que podía manejarlo y no y aprendí la lección. La lección de hablar y decir las cosas a pesar de que sepas el riesgo, y en este caso sería o es ya tu alejamiento y las cosas no serían igual, la amistad cambiaría. Y mira como es la vida de curiosa, igual pasó, tratando de evitarlo igual pasó. Y me jodí.

No sé qué pensar, no sé que sentir, quisiera reiniciar todo, desaparecer o haberlo manejado de otra manera esta situación y evitar todo esto pero ya está y ahora queda afrontarlo a pesar que estos pensamientos de hubiera de mierda invaden mi cabeza, como que calma y luego vuelve, cuando ya había podido tener cierto manejo de esos pensamientos.

Siento como si hubiera corrido y corrido sin parar sin prepararme y mi alma está exhausta, y si continuaré haciendo actividades estaré siendo hipócrita conmigo y por automatización.